Argentina una selección con mucho peligro
Desde la melena inconfundible de Mario Kempes y las corridas electrizantes de Ramón Díaz, pasando por la frialdad de Jorge Valdano hasta llegar al mismísimo cóctel de vértigo y potencia que ostentaban Claudio Caniggia y Gabriel Batistuta, los argentinos siempre se destacaron por aportar inapelables atacantes a la historia de la Copa Mundial de la FIFA.
Y hoy, a 75 años de su primera aparición en el torneo, el fútbol Albiceleste se prepara para seleccionar a los nuevos encargados de arrimar peligro a los arcos rivales en Alemania. A continuación, tras las lesiones que han puesto en peligro a varios de los candidatos, hacemos un repaso a los principales delanteros que aspiran a ingresar en la lista final de José Pekerman.
Con un lugar en la lista
A priori, el seleccionador argentino planea viajar a Alemania con cinco delanteros. Y para esas vacantes, su carpeta contiene… ¡once nombres!.
Pero a no desesperarse: de no mediar lesiones, tres de ellos ya tienen un pasaje reservado.
El primero es Hernán Crespo. A los 30 años, y con once en la selección, el delantero del Chelsea inglés no sólo se erige como el máximo goleador de la historia de las eliminatorias sudamericanas, sino que tendrá por fin su chance de oro para ocupar el espacio que, hasta 2002, ocupó Gabriel Batistuta.
“De estar en un buen nivel, es el único atacante insustituible que tenemos”, manifestó recientemente el entrenador, lo que demuestra la confianza que deposita en quien anotara el segundo y último gol argentino en el frustrado paso del equipo por Corea/Japón 2002.
Detrás se ubica Carlos Tevez, quien ya ha demostrado su valía en el Torneo Olímpico de Fútbol Atenas 2004 al coronarse campeón, máximo goleador y mejor jugador. A los 22 años, ha alcanzado un nivel superlativo en el Corinthians de Brasil, equipo que pagó una cifra récord por su pase y que ganó, con sus goles, el ansiado campeonato nacional.
Todo eso, sumado a la profesionalidad que alguna vez le reclamó el mismísimo Pekerman, vuelven temible al jugador que explotara durante la Copa América de 2004.
Con 169 centímetros, menos de 70 kilos y apenas 18 años, Lionel Messi se las ha ingeniado para maravillar al mundo futbolístico en apenas nueve meses.
El Pulga, tal cual se lo conoce, cosechó todos los títulos posibles en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005 y se afianzó rápidamente en un FC Barcelona plagado de estrellas. Su consagración entre los “grandes” llegó en el partido de ida de la Liga de Campeones de Europa, cuando con talento y valentía enfrentó con éxito a la ruda defensa del Chelsea londinense.
“Estamos en presencia de un maravilloso futbolista, que de seguir por este camino le dará infinidad de alegrías al fútbol argentino”, augura Pekerman. En Alemania, el rosarino que hoy le ha quitado el puesto a más de uno, intentará alcanzar la primera de esas satisfacciones con el seleccionado mayor.
Diferente es el caso de Javier Saviola y Diego Milito, de buenos momentos en el Sevilla y Zaragoza respectivamente, quienes mantienen un pie y medio en la lista final. El Conejito, campeón mundial juvenil en 2001, representaba uno de los futbolistas favoritos de Pekerman hace apenas unos meses. No obstante, una merma en su rendimiento le privó ser convocado para el amistoso que Argentina perdió frente a Croacia el pasado primero de marzo.
¿Y ahora? El delantero captó rápidamente el mensaje, y con sus definiciones electrizantes ya ha anotado seis tantos en la Liga y otros en la semifinal de la Copa UEFA.
El caso de Milito, al que Pekerman señaló como “el delantero argentino de mejor presente”, representa una grata sorpresa. El atacante nacido en Racing Club de Avellaneda desapareció del mapa futbolístico al disputar la Serie B del fútbol italiano con el Génova, aunque sus goles le permitieron recalar rápidamente en el sorprendente Zaragoza español.
Allí, este joven de 26 años ya ha marcado 20 tantos en lo que va de la temporada, incluyendo 5 en dos juegos al Real Madrid. “Yo estoy feliz cada vez que se me convoca a la selección, y ojalá pueda aportar lo mío para ganarme un lugar”, expresaba el hermano de Gabriel, defensor del mismo equipo, tras su llamado para enfrentar a Croacia. De lo que haga en los próximos dos meses, al igual que Saviola, dependerá su suerte a mediados de mayo.
Por último, ya más lejos en la consideración del entrenador, asoman jugadores de diferente perfil. Julio Cruz continúa su racha goleadora en el Inter de Milán, donde ha heredado en alguna oportunidad la cinta de capitán, pero así y todo ocupa un tercer escalón para el actual cuerpo técnico.
Lo mismo ocurre con César Delgado, quien ya no sorprende en el Cruz Azul mexicano y está lejos del nivel que lo llevó a participar tanto de las eliminatorias como en la Copa FIFA Confederaciones 2005. Luciano Galletti también ha perdido metros en la carrera por llegar al final, sobre todo con los excelentes momentos de Rodrigo Palacio y Sergio Agüero, de Boca Juniors e Independiente respectivamente.
Palacio, veloz y hábil atacante de 24 años, ya fue convocado para enfrentar a Bolivia en la altura de La Paz durante las eliminatorias, e iba a ser llamado nuevamente por Pekerman para el partido con Croacia. Sin embargo, una lesión y la consecuente falta de ritmo parecen haberle quitado posibilidades de aparecer en la lista.
Agüero, por el contrario, es considerado por la prensa como el jugador más desequilibrante del campeonato argentino y se perfila como el inminente refuerzo de uno de los clubes más importantes de España. ¿La contra? Tiene apenas 17 años, que si bien le alcanzaron para desnivelar unos minutos en la final del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005, quizás no sean suficientes para viajar a Alemania.
La frase de Pekerman, a su regreso de Suiza, fue contundente: “Tengo el equipo definido en un 90 por ciento”. El diez restante parece situarse en la delantera, y son varios los que aguardan por su posibilidad. Algo es seguro: viaje quien viaje, Argentina mantendrá latente su peligro de gol.