No hay explicación logica para los fracasos, simplemente existen las coartadas
Los colegas desmenuzaron la lluvia de meteoritos lanzados por los dioses del fútbol contra nuestra Selección (el no-gol de Cardeñosa, el que no le dieron a MÃchel también contra Brasil, el pito coreano del egipcio Al Ghandour, la sangre licuada de Luis Enrique tras el codazo de Tassotti). Gozalo acabó desolado: “Yo no sé por qué siempre la acabamos pifiando y eso que en mundiales anteriores habÃa mejores jugadores que ahora”.
Coartadas. Ortego siguió esa lÃnea: “No hay explicación lógica, sólo disculpas, siempre coartadas incluso cuando España tuvo una delantera con Miguel, Kubala, Di Stéfano, Suárez y Gento”. De la Casa hizo autocrÃtica (“hay falta de compromiso con la Selección, empezando por los propios medios”), algo que Luis amplió: “La solidaridad con la Selección en nuestro paÃs no existe, también por culpa de no haber hecho algo grande en un evento”. Y Lama sentenció: “A veces hemos vendido fuegos artificiales y no tenÃamos ni pólvora”.
Candau tiró de historia, el principio del fin: “La primera desgracia fue en Italia con un arbitraje infame del suizo Mercet y perdiendo contra el fascismo de Mussolini. Y la Liga de las estrellas nos confunde, es un espejismo: las estrellas aquà son extranjeras”.