Italia medita que árbitros extranjeros piten en la liga
Italia ya parece haber encontrado el primer antÃdoto contra la pandemia del Moggi-Gate: que sean árbitros extranjeros los que dirijan partidos del Scudetto. La propuesta, elevada por el comisario extraordinario de la Federcalcio, Guido Rossi, fue rápidamente secundada por el presidente de la Lega, Adriano Galliani, que ayer tuvo un dÃa movido.
Primero, tuvo que ver cómo aproximadamente medio centenar de furibundos tifosi se manifestaron frente a las puertas del organismo que él preside para manifestar su vergogna (vergüenza) por la situación. Más tarde, salvó un match-ball al ser ratificado como presidente de la Lega pese a las crÃticas que le han llovido los últimos dÃas. Y luego, para terminar, tuvo que dar la cara y confirmar que sÃ, que Italia estarÃa dispuesta a intercambiar árbitros con otras Ligas, pero “no estaremos dispuestos a que una jornada determinada la arbitren sólo extranjeros. Este paÃs tiene una gran tradición arbitral y no debemos terminar con ella”.
Lógicamente, y como siempre desde que se destapó el escándalo, no fueron ni Galliani ni los árbitros los únicos protagonistas del dÃa. A ellos se unieron dos internacionales: Buffon y Fabio Cannavaro.
El primero abandonó la concentración italiana para prestar declaración durante dos horas en la FiscalÃa de Parma por su presunta implicación en apuestas ilegales. Buffon no quiso hacer declaraciones y se limitó a contestar sonriente: “Silenzio stampa, silenzio stampa”.
Mientras, Cannavaro fue sumamente crÃtico con la actuación de la Justicia: “Me sorprende tanto que todo esto sólo salpique a la Juve y a Moggi… Luciano es amigo de todo el mundo y me sorprende que no haya más implicados. No es cuestión de Moggi, es todo el Calcio el que está contaminado”.