El actual entrenador del Suwon Samsung Bluewings, un equipo de la liga coreana, es toda una leyenda en su país natal. En esta entrevista exclusiva con FIFAworldcup.com, Cha Bum-Kun comparte algunos de sus muchos recuerdos y opina sobre las posibilidades de la selección coreana en Alemania 2006.
En una entrevista que ralizada por la Fifa dijo lo siguiente:
¿Cómo fue su experiencia en la Copa Mundial de la FIFA México 1986?
Cha Bum-Kun: Todavía me acuerdo perfectamente de todo el torneo, especialmente de nuestro primer partido contra el futuro campeón, Argentina. Era la primera vez que Corea alcanzaba la fase final de una Copa Mundial en 32 años, y estábamos agarrotados. Cada vez que Maradona tocaba el balón, nos daba un ataque de pánico y lo perseguíamos por todo el campo.
Usted recibió la llamada del seleccionador justo antes de la competición. ¿Le resultó difícil adaptarse?
Hubo cierta controversia con mi convocatoria, ya que no había podido jugar con la selección desde que me marché a Alemania en 1979. Sin embargo, dejé todos los problemas atrás cuando me uní al resto del equipo. En la Bundesliga, me acostumbré a jugar a gran velocidad, por lo que al principio tuve algún problema para adaptarme al ritmo de mis compañeros.
Algunos de los integrantes de la selección actual que juegan en Europa no han tenido muchos minutos de juego últimamente. ¿Cree que eso podría resultar un problema si finalmente son convocados para la Copa Mundial?
Obviamente, si los jugadores no juegan, su rendimiento baja mucho. Sin embargo, estos jugadores ya representaron a la selección en 2002 y pueden asumir perfectamente su antigua labor si es necesario.
Una de las debilidades de la República de Corea es su falta de puntería. ¿Cuál cree que es la solución?
Marcar goles no es algo que se pueda enseñar ni ejercitar. Los delanteros deben centrase en el juego y estar preparados para marcar en cualquier momento. De los artilleros coreanos actuales, me quedo con Lee Dong-Gook.
Lee Dong-Gook estuvo presente en Francia 1998, pero no entró en el equipo de 2002. ¿Cree que podremos ver al auténtico Lee este verano en Alemania?
Por supuesto. Lee Dong-Gook es un jugador capaz de marcar goles. Lo más importante no es el estado de forma de un jugador en un momento determinado, sino su pericia. De hecho, podríamos haber obtenido un mejor resultado en la fase final de 2002 si Lee hubiera tenido oportunidad de jugar.
Lee ha recibido muchas críticas por no rendir todo lo que se espera de un jugador tan brillante…
Es un error criticar a un jugador por su rendimiento en un momento dado. En 1998, yo pensé en el futuro y le di una oportunidad. Uno tiene que dar entrada a los jóvenes poco a poco y dejar que muestren su talento, pero no fue fácil porque la gente criticó duramente mi decisión. La crítica excesiva no es buena ni para los jugadores ni para el seleccionador, ni tampoco para el fútbol coreano.
¿Fue este tipo de críticas lo que le costó el puesto de seleccionador con la fase final de 1998 todavía en juego?
Creo que en todos los países pasa lo mismo: si los resultados no son satisfactorios, se cambia al seleccionador. Por mi dedicación y entrega al equipo, me devolvieron al puesto justo después de haberme despedido. En la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA 2002, (Guus) Hiddink no estaba cosechando buenos resultados. Sin embargo, debido a lo ocurrido con mi injusto despido, le permitieron dirigir el equipo hasta el final.
¿Ha olvidado ya lo sucedido hace ocho años?
Sí, porque resultó que muchos de los informes de aquella época eran falsos. Hoy en día, me siento bien, ya que el malentendido se ha resuelto. El seleccionador es responsable de la elección de los jugadores, pero no es justo juzgarlo únicamente por los resultados.
En su segundo partido de la fase de grupos de 1998, contra Holanda, se dijo que una ola naranja había arrasado a la selección coreana en el Velodrome de Marsella.
(Se ríe). No, no fue exactamente así. Había un auténtico abismo entre los dos equipos en términos de calidad. Los holandeses contaban con los mejores jugadores y, además, a juzgar por el ambiente que reinaba en el estadio, parecía que Holanda jugara en su propio campo. A ningún equipo le habría resultado fácil aquel partido.
La República de Corea fue uno de los equipos más débiles hace ocho años. ¿Cómo compararía aquel combinado con la selección actual que disputará la Copa Mundial de Alemania?
El equipo actual tiene mucha más experiencia. En 2002 obtuvo un resultado realmente sensacional, incluso teniendo en cuenta el hecho de que jugara en casa, y ganó mucha confianza. Antes de esa fase final, nunca habíamos ganado un partido en la Copa Mundial.
En la primera ronda de 2002, Corea no tuvo que enfrentarse a ningún cabeza de serie. Este año, sin embargo, le ha tocado jugar contra Francia.
La edición de 2002 se diferenció del resto en que muchas de las mayores estrellas mundiales no destacaron. Si lo hubieran hecho, el campeonato habría sido totalmente diferente. Hubo mucha igualdad en aquella edición. Nosotros jugábamos en casa, teníamos la moral por las nubes y contamos con el factor suerte.
La verdad es que, en esta edición, los rivales del grupo no son equipos precisamente flojos.
Si nuestros jugadores confían en sus posibilidades, pueden realizar un buen torneo. A mí, particularmente, me preocupa un poco la defensa. El ataque está bien y el mediocampo es bueno, pero si la defensa no se mantiene firme podríamos tener problemas. El equipo tiene mucha experiencia y un buen seleccionador. Muchos de los jugadores ya disputaron la Copa Mundial de 2002, por lo que tienen mucho ganado. Si no tropiezan inesperadamente en la fase de grupos, podrían hacer una buena Copa Mundial. Francia es un equipo sólido, pero tuvo su mejor momento en la Eurocopa de 2000, y Zidane se está haciendo viejo. El equipo suizo es un equipo joven, pero también tenemos jóvenes en Corea.
¿Cuáles son las posibilidades reales de Corea en esta Copa Mundial?
Yo diría que la cosa está al 50 por ciento. Es posible que el equipo supere la primera fase, pero también puede que no. Si salimos al campo esperando encontrarnos un partido fácil, tendremos problemas; pero si nos preparamos para lo peor, podemos conseguir buenos resultados. La confianza obtenida tras alcanzar las semifinales en 2002 será una buena aliada, pero no debemos dejarnos llevar por ella. Si jugamos con confianza, pero con humildad y corazón, podemos derrotar a cualquier equipo del grupo.